Dado que las aberturas se instalan en diferentes clases de ambientes, y en distintos tipos de inmuebles (locales comerciales, oficinas, viviendas familiares, etc.), para cada una de ellos puede convenir un tipo de vidrio específico, que puede brindar diferentes prestaciones a nivel de seguridad, estética, aislamiento y resistencia.

 

Por ejemplo el vidrio monolítico o float es un vidrio frágil normal y se elabora en base a vidrio fundido. Una de sus principales ventajas es su superficie completamente uniforme, lo que permite una visión clara y sin distorsiones; además brinda una alta transmisión de luz (con un espesor de 3 a 10 milímetros ofrece una transmisión de luz de aproximadamente 85-90%).

 

El vidrio float se usa para crear diferentes tipos de vidrio para ventanas o para acristalar fachadas, porque en sí mismo es débil y puede romperse fácilmente en fragmentos grandes y peligrosos.

 

Por lo común luego de fabricarse el vidrio float se lo pasa por un proceso llamado recocido, que lo enfría lentamente. Sin embargo, algunas ventanas se someten a un proceso adicional: templado. Este proceso hace que el vidrio recocido sea aún más resistente. El vidrio templado es demasiado fuerte para cortarlo, pero aun así puede romperse si se golpea con suficiente fuerza. Sin embargo, si la ventana se rompe, las piezas son más pequeñas y menos peligrosas de lo que serían con un vidrio float u otro tipo de vidrio débil. El vidrio templado puede ser necesario si las ventanas son bajas, grandes o están cerca de un área concurrida.

Además de utilizarse en ventanas, esta clase de vidrio también se usa en electrodomésticos, vehículos, puertas y más. La razón de este uso frecuente es que resulta aproximadamente 4 veces más fuerte que el vidrio recocido o el vidrio ordinario. Puede resistir golpes directos, vientos fuertes y explosiones menores. Además resistente al calor y es sumamente versátil, razón por la cual está disponible en una variedad de diseños y patrones diferentes.

 

Integridad estructural

Por su parte el vidrio laminado es lo suficientemente fuerte como para agregar integridad estructural. Se fabrica con dos piezas de vidrio float con una fina membrana de polivinil butilo (PVB) prensada entre los cristales. Esto agrega fuerza y ​​también evita que la ventana se rompa si se produce un impacto: en tal caso todas las piezas quedan pegadas a la lámina de resina de PVB. Esta cualidad hace que el vidrio laminado sea ideal para colocar en inmuebles ubicados en zonas con vientos fuertes, o en ventanas comerciales.

El vidrio laminado filtra alrededor del 99% de la porción más dañina del espectro UV, lo que ayuda a mitigar la decoloración de los acabados interiores. Además bloquea las ondas sonoras y reduce la vibración, lo que resulta especialmente atractivo en aplicaciones urbanas ruidosas.

 

Aislamiento mayor

Adicionalmente existe otra variante de vidrio conocida como DVH (doble vidriado hermético) que ofrece un rendimiento aislante superior con relación a las alternativas más convencionales. El doble acristalamiento consta de dos piezas de vidrio con un espaciador que sella el espacio entre ellas. Este espacio está sellado herméticamente de modo que lo que está sellado en el interior (generalmente aire o gas argón) forma una manta aislante a prueba de fugas entre el exterior y el interior.

La columna atrapada de aire o gas es lo que forma la barrera de aislamiento térmico desde el exterior hacia el interior, ya que el aire es un mal conductor (y el gas argón lo es aún peor).

El vidrio utilizado para conformar esta variante de doble acristalamiento puede ser de distintos tipos, incluidos los float, laminados, opacos, de baja emisividad, etc. La eficiencia térmica de la combinación de estos vidrios con una barra espaciadora y una unidad sellada herméticamente con gas puede probarse y asignársele un valor U de panel central. Cuanto menor sea este valor, mayor será el rendimiento de esa combinación particular de doble acristalamiento.

Instalar ventanas de doble acristalamiento es una de las formas más efectivas de hacer que una casa sea más eficiente energéticamente. El DVH puede reducir las facturas de energía en más de un 20% en comparación con las ventanas de vidrio simple y, al mismo tiempo, ayudar a cuidar el medio ambiente.

Además el DVH aísla del ruido -puede reducir el sonido exterior de voces, animales, vehículos, aviones, trenes y otras fuentes hasta en un 60% en comparación con el acristalamiento simple-. También favorece el control de la condensación, y brinda más privacidad y seguridad.

Criterios para la elección

Dado que cada ambiente y cada inmueble pueden tener necesidades específicas, es importante elegir el vidrio adecuado para las ventanas. Si bien algunos tipos de vidrio pueden ser más baratos, también pueden ser peligrosos, especialmente cuando se rompen. Actualizar el vidrio de las ventanas puede ayudar a ofrecer una mejor protección y ahorro de energía.

Por otra parte en la Argentina existen normativas que obligan a utilizar vidrios seguros (templados o laminados) en todas las áreas donde pudiera haber  impacto humano. Estas normativas indican que se deben cumplir las normas IRAM 12595  y 12565, que establecen pautas para los vidrios seguros y referencias para calcular su espesor, respectivamente.